UN CAMINO SIEMPRE EN ASCENSO...

Los grandes proyectos no son obra de la casualidad, sino del esfuerzo. En 1964, un hombre tuvo un sueño: crear una línea de material didáctico que cumpliera con el propósito de apoyar tanto a los alumnos como al magisterio en la delicada tarea de la educación. Fue así como José Antonio Blanco Leal fundó en un pequeño local de nueve metros cuadrados, la fábrica de sus sueños: Ediciones Bob.

Los primeros pasos estuvieron llenos de titubeos y dudas, pero siempre fueron acompañados de un deseo claro, el de crear un producto de calidad. Las monografías, esos clásicos de nuestra niñez, fueron la punta de lanza de la nueva línea, pionera en su ramo, que se constituyó como sociedad anónima en el año de 1967. Pronto se unieron a las láminas didácticas un número cada vez mayor de biografías, a las que los años les fueron dando lustre y calidad. La respuesta no se hizo esperar: Ediciones Bob, una empresa 100% mexicana, se dio a conocer ya no sólo a nivel nacional, sino en el resto de América Latina.

Ya entrada la década de 1990, la estafeta cambió de mano. Tomando la batuta de la empresa, la sociedad formada por los señores Arturo y Fernando Blanco, dio un giro radical tanto al diseño como al funcionamiento de la empresa. Lo que había comenzado como una editorial casi artesanal, fue convirtiéndose, poco a poco, en una poderosa empresa que se sostuvo en dos principios fundamentales: servicio y calidad.

   

La meta era clara y se trabajó para alcanzarla. Por un lado, fue reformada, actualizada y rediseñada gran parte de la línea Bob, que se nutrió de muchos otros productos, como una muy completa línea de mapas y esquemas, cuadernos para iluminar, muñecas para recortar, cromos didácticos y juegos de mesa, amén de un largo etcétera. Por otra parte, se trabajó en el servicio y las ventas, que a partir de entonces funcionaron para hacer de Bob, una de las empresas líderes en el ramo, adhiriéndose a parámetros de calidad insólitos en ese tiempo. No es aventurado decir que Bob se encuentra a la vanguardia entre los productores de material didáctico y eso, como antes mencionamos, no fue simple casualidad.

Actualmente, los tiempos exigen cada vez más de nosotros. La publicidad y las estrategias mercadotécnicas no nos han sido ajenas y, diseñando nuestras propias campañas, nos proponemos entrar al nuevo milenio con la fuerza y sobre todo la calidad necesarias para seguir haciendo de Bob un líder en su campo. Marcando nuevas metas y estrategias para mantener y acrecentar la excelencia y calidad de cada uno de sus productos, trazando nuevos proyectos que cubran las necesidades del mercado y adecuándose a las exigencias actuales, es como Ediciones Bob seguirá cumpliendo con la finalidad para la cual fue creada por don José Antonio Blanco Leal, hoy finado, pero siempre presente en su camino: Ilustrar mejor.